Inseguridad en Lisandro Olmos
A la puerta “Ponele doble tranca”
Hace ya muchos años, mi abuela Pepa, le decía a mi padre: “Bachino, si salís ponele la tranca a la puerta”, a pesar de la tranquilidad del pueblo con pocas casas, la seguridad solo era trancar con un palo la puerta de entrada de la vivienda, ante la falta de cerradura.
La situación dista bastante de lo que ocurría antaño, y habida cuenta del aporte de vecinos y comerciantes quienes detallan la cantidad alarmante de robos que a diario sufren y demás ilícitos perpetrados y que en su mayoría ni siquiera son denunciados, ante la ineficacia en la resolución de los mismos, alarmados, consternados, no encuentran soluciones ni siquiera mediatas ante la creciente ola de ilícitos que se suscitan.
Con poco personal policial para cubrir la zona, patrulleros en estado deplorable, sin mantenimiento y con una policía local que cumple funciones hasta la noche (21hs.), que debiera recorrer por la tarde las calles comerciales y no quedarse estancos esperando el mate amigo de algún comerciante, la prevención del delito carece de un sustento sólido.
Con respecto a Olmos, es una localidad que cuenta con más de 40 mil habitantes, solo existen a modo de prevención, cuatro cámaras de seguridad, distribuidas en avenida 197, la rotonda de ruta 36 y la avenida 44 y la 200, como se podrá apreciar exiguas y atemporales debido al crecimiento exponencial de barrios como “El Retiro”, “El Centinela”, “Petroquímica”, El Gigante del Oeste” y “Costa Sud”, entre otros. Desde hace años el oeste platense viene padeciendo cambios sustanciales en materia de seguridad, pasó de convertirse en pueblos de puertas abiertas a esta suerte de zona fácil para consumar hechos delictivos. Debemos entre todos reclamar por nuestros legítimos derechos aquellos que a diario vemos pisoteados ante esta escalada de violencia que pareciera no tener freno y así poder volver a ser ese lugar apacible y sin robos.

Si bien a fines de 2019 se comenzó con la puesta a punto de una antena para poder traer a la localidad una veintena de cámaras de seguridad, el hecho se fue diluyendo y más con la llegada de la cuarentena obligatoria, quedando estanca las tratativas.
En estos últimos meses, pandemia mediante, los pueblos de oeste vienen padeciendo ilícitos con mayor frecuencia y que son de público conocimiento, se deben mejorar los mecanismos de seguridad con mayor cantidad de cámaras dispuestas en todo el ejido periurbano de los pueblos que mayor cantidad de ataques sufren, mejorar las condiciones de infraestructura, personal y movilidad de las fuerzas de seguridad. Hechos como el ocurrido en Abasto (208 y 32) con la muerte de un distribuidor de verduras a manos de malhechores, sumado a los robos recurrentes y con toma de rehenes perpetrados en la franja de Los Hornos entre calles 185 a 187 a partir de la Avenida 60, que obligan a vecinos a mudarse ante el temor de convertirse en víctimas, demuestra a las claras que la situación a empeorado, necesitando urgentes medidas para solucionar este flagelo que se ha instalado en el oeste platense.

Inseguridad en Lisandro Olmos
Como indicaba al principio de esta nota, paso mucho tiempo, pero pareciera aún hoy, retumbar con nitidez en mis oídos del por aquel entonces niño, como si esta vez mi abuela Pepa me lo recordara a mí, “Bachino, ahora ponéle doble tranca a la puerta”, como medida mínima de seguridad… tan indefensos estamos.
Los vecinos de la localidad no debemos bajar los brazos, por el contrario, se deben redoblar los esfuerzos, para evitar males mayores, por quienes sufren cotidianamente las consecuencias de la inseguridad, por nosotros, por nuestros hijos.
Por: Jorge Girano
Muy bien, es asi la vida que estamos viviendo desde hace mucho tiempo, por mas que estemos en cuarentena siguen igual los malvivientes destrosando a muchas familias, asi como entran por una puerta del destacamento salen por la otra.